Thursday, May 01, 2008

Últimos días de Dhangadhi



Terminando la semana, la temperatura actual en Dhangadhi es de 42 grados cº
Sin mucho que hacer después de meses agitados, estamos en el agujero negro post elecciones. Ya nadie quiere hablar del tema, las autoridades vuelven a sus vidas habituales, los internacionales se despiden y pronto empieza el regreso a casa. Últimos informes, últimas fotos, empezar a contemplar con un poco de distancia estos pueblitos del Far West. Nueve distritos nos tocaba cubrir y sólo llegamos a conocer 6 ya que los otros 3 son solo accesibles por aire. Ríos, curvas, monos en los caminos, puentes estilo Indiana Jones, caminos de barro, sacos de dormir, repelente, mucho atún en lata. Creo que así se pueden resumir las condiciones de vida durante los viajes en los 6 distritos. Nuestro pueblo base fue nuestro pequeño Nueva York, con TV, diversidad en el menú, acceso a Internet, y duchas agradables cuando hace calor.

Es la cuenta regresiva sólo 3 días para llegar a Katmandú y poder fundirse en una capital fascinante.

De Dhangadhi me llevo muchos recuerdos, la dulzura de la gente, siempre amable y ceremoniosos para recibirnos; me llevo en la mente los cientos de té con limón, los picantes, los con leche o con clavos de olor que siempre significaban un gesto de bienvenida. Me llevo en mi bitácora de viaje, las sonrisas de los trabajadores del hotel, los esfuerzos del personal por atendernos al estilo occidental a pesar de las diferencias idiomáticas. Me llevo el aprendizaje de los partidos políticos, de los más grandes a los más pequeños, ver como todo nepalés se identifica con alguno de ellos. La cruz esvástica en todos lados, que si bien es un símbolo hindú siempre choca verlo por el tema de los nazis. Vale la pena mirar los peculiares símbolos y logos de los partidos (un árbol, un sol, una vaca, un vaso, una antorcha, hasta una pelota de fútbol).

De los tragos amargos, que la verdad son pocos, recordaré lo difícil que es ser una mujer en estos lados, que hay que imponerse para que te tomen en cuenta. Lamentablemente aún están acostumbrados a dirigirse primero a un hombre en segundo lugar a una mujer. Recordaré las caras de las castas discriminadas que quieren ser respetadas, los rostros de las mujeres que cargan piedras y madera en los caminos, recordaré a todas las niñitas pastorcitas, pequeñitas que trabajan y que son casadas a temprana edad. Recordaré lo crudo de un sistema injusto de castas que es tan difícil de derribar (pero no imposible de lograr algún día). Me voy tranquila porque la situación política parece estabilizarse y en Dhangadhi hace 3 días se firmó un acuerdo en el cual los dalits (una casta baja) podrán entrar a rezar al templo y no se les prohibirá el ingreso.
Con nostalgia y alegría empiezo a empacar mis maletas.
Próxima estación? Katmandú.

1 comment:

Daniela said...

Srta Pop,

Disfruta mucho de tus últimos días por estos lados y aprovecha de traer mucha energía positiva de las tierras budísticas.
No te preocupes que ya se abrirán nuevos caminos interesantes en tu vida.
Ya nos veremos pronto!!!
Te esperaremos con una red bull para el concierto de Djavan.
Buen viaje.
cariños, Dani