Cosas curiosas y no tan curiosas suceden en Haití. Después de unas poco masivas elecciones y de un clima inclementemente caluroso he decidido volver a relatar ciertas historias de la pequeña isla. Nuevamente seguimos con historias de animalitos haitianos.

¿Animales que conocí?
- Bon Bagay el perro de Iris, luego de Alejandro, luego de Roberto. Bon Bagay desapareció. Supuestamente fue atropellado pero todos sabemos que no es así (¿si nunca encontraron su cuerpo entonces como sabía el guardia que lo habían atropellado?).
- Ti Bagay, el gato de Sandra y mió en Cap Haitien. Ninguna noticia al respecto de esta linda felina hallada un día de abril en nuestro entonces jardín.
- Conejo gris, el conejito de Wolf desapareció justo un día antes de navidad y por supuesto el jardinero llegó con el increíble cuento de que justo un perro entro al jardín (las murallas de esa casa son altísimas) y se comió al conejo gris, logrando escapar el conejo negro.
- Don Omar, el gato de Luís fue visto por ultima vez en carnaval. Vale agregar que venden gatos vivos en jaulas en el centro de la capital como si fueran pollos. Por supuesto nunca me he animado para ir a constatarlo.
- Finalmente Garfield, el gato de la casa de Carmen (mi ex casa) fue supuestamente encontrado muerto en un techo. Nunca nadie vio el cuerpo. Hay que decir que Garfield era un gato enorme, bien gordito pero desconfiado y que solo comía croquetas de gato. Me dolió mucho esta noticia, saber que el pobre gatito quien ya había sobrevivido un cierto tiempo finalmente corrió la misma suerte que tantos y tantos animales de esta isla.
- Y en cuanto a nuestra querida y amada gata (aun sin nombre), conocida a veces como Rene, Marmota o Doris, está en nuestro apartamento encerrada. La encontramos en nuestro antiguo edificio, su rol era cazar ratones. La pobre gritaba mucho rompiéndole la paciencia a los vecinos pero siempre simpática y regalona. Fue entonces cuando decidimos secuestrarla con la ayuda de Carla, nuestra gatita llego a su nuevo hogar y de seguro la llevaremos al próximo país donde nos toque vivir.
- Por ultimo el conejito negro (mi hijo adoptivo) es el sobreviviente y hermanito del conejo gris. Wolf los había comprado a ambos para salvarlos de una muerte segura. Conejito o Pascual estuvo bajo la custodia de Raúl en su jardín durante nuestras vacaciones y de regreso fue recibido en nuestra casa. El junto a la gata son nuestros pequeños protegidos. Aunque aun no son tan amigos, estas queridas mascotas alegran y divierten nuestras vidas en este pequeño lugar inhóspito.